
Vestidas con ropas de lino crudo y calzadas con glamourosos salacots, emprenden la expedición. Desolados parajes donde, desde tiempos inmemoriales, lo que se apuesta es la vida. Un entorno despiadado, no apto para los débiles, ni hombres ni bestias. En épocas pasadas, aguerridos caballeros de bandos opuestos cabalgaban este horizonte rojizo y cruel, tragando polvo en galopadas furiosas, a veces ofensivas y a veces defensivas. Tierra de molinos y gigantes. El aire es seco, la luz es seca. No hay ninguna amabilidad en ella. Cuerdos y locos conviven por igual, no hay lugar para tibias medianías.
Almuerzan en una venta a la vera del camino. El regreso a casa está marcado por las risas. Risas fáciles de quienes viven a la sombra de la huerta..

3 comments:
What an excursion!
Estoy deseoso de leer algo de las tierras del mudejar.
Muy bueno.
llenobrac
Gracias, amigo llenobrac. No pensaba escribir sobre las tierras mudéjares, pero tus palabras me han animado.
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